FIN DE SEMANA EN DUBLÍN – GUÍA COMPLETA

Visitar Dublín en 2 días es totalmente posible si sabes cómo organizarte. En esta guía completa encontrarás qué ver en Dublín en un fin de semana, con un itinerario optimizado día a día, los lugares imprescindibles, pubs auténticos y excursiones cercanas como Howth.

Si es tu primera vez en la capital de Irlanda, aquí descubrirás cómo aprovechar al máximo 48 horas combinando historia, cultura, naturaleza y, por supuesto, la famosa cerveza Guinness. Os dejamos este artículo dónde explicamos el transporte en Dublín, incluido cómo ir desde el aeropuerto al centro de Dublín para que nos preocupéis por nada.

FIN DE SEMANA EN DUBLÍN – QUÉ VER EN DOS DÍAS + ITINERARIO COMPLETO

Irlanda – un país que enamora sin querer

Irlanda te llena el corazón sin que te des cuenta. Es un lugar donde sentirte libre en medio de la naturaleza, rodeado de fauna, flora y paisajes de ensueño.

Sí, habrás oído hablar de sus lluvias y su escasez de sol. No vamos a negarlo. Pero cuando la visitas, todo lo bueno supera con creces lo malo.

Aquí encontrarás guías de viaje, consejos prácticos y recomendaciones para comer rico y barato. Toda la información que nos habría encantado tener antes de venir, para que organices un viaje de esos que se recuerdan toda la vida.

Dublín – un fin de semana que no te puedes perder

El nombre de Dublín proviene de dos palabras irlandesas que significan «negro» y «laguna». Hace referencia a una pequeña laguna que desembocaba en el río Liffey, el mismo que cruzarás varias veces mientras exploras lugares como Temple Bar o el Spire.

Dublín fue fundada por los vikingos en el año 841 y se convirtió en la ciudad más grande del mundo vikingo durante el siglo X. Las excavaciones en Wood Quay revelaron importantes yacimientos urbanos, hoy enterrados bajo el ayuntamiento. Tras la expulsión vikinga, los británicos colonizaron la ciudad en 1603. Irlanda se convirtió en república en 1949.

La ciudad es cuna de U2 y hogar de grandes escritores como Jonathan Swift, Oscar Wilde, W. B. Yeats y James Joyce, cuya obra refleja la esencia de Dublín. Lugares como Temple Bar y el Little Museum of Dublin te acercan a su rico legado cultural.

Guinness Storehouse – visita imprescindible para un fin de semana en Dublín

Ningún fin de semana en Dublín está completo sin la Guinness Storehouse. Aquí descubrirás la historia de la cerveza más famosa de Irlanda y terminarás la visita con una pinta en el Gravity Bar, con vistas panorámicas de la ciudad.

Fue Sir Arthur Guinness quien arrendó esta propiedad casi en ruinas en 1759. Hoy, la fábrica produce alrededor de tres millones de pintas al día y es una de las principales atracciones turísticas de Irlanda.

Dublín presume de tener el mayor número de pubs por habitante del mundo. Eso ha convertido sus whiskys y cervezas en referentes internacionales y atrae a miles de turistas cada año.

Guinness Storehouse Dublin
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Destilería de Whisky – para los amantes del whisky

Otra visita imprescindible es la Old Jameson Distillery. El museo ofrece exposiciones sobre el proceso de destilación, una cata de whisky y una tienda de regalos con productos Jameson.

Pubs y gastronomía en Temple Bar

La calle con más ambiente de Dublín es, sin duda, Temple Bar. Allí encontrarás bares icónicos como The Temple Bar, con su famosa fachada roja, o Bad Bob’s.

The Old Storehouse ofrece música en directo y los fines de semana suele haber baile irlandés tradicional. Para cenar, prueba el estofado de carne con Guinness (Guinness Stew) o el Cottage Pie, un pastel de carne picada cubierto con puré de patata.

Vamos a ver en detalle este itinerario de Dublín para que sepas exactamente qué ver en Dublín en 2 días y aprovechar el viaje al máximo.

Por qué visitar Dublín en un fin de semana

Visitar Dublín en un fin de semana es una de las mejores opciones para una escapada por Europa, ya que es una ciudad compacta, fácil de recorrer a pie y con una gran concentración de historia, cultura y ambiente en muy pocos kilómetros.

En solo 2 o 3 días puedes conocer sus principales monumentos como el Trinity College o la Catedral de San Patricio, disfrutar del ambiente único de Temple Bar y hacer excursiones cercanas como Howth, donde encontrarás acantilados espectaculares. Además, su combinación de historia vikinga, tradición literaria y cultura de pubs hace que cada rincón tenga algo que ofrecer, incluso con poco tiempo.

Primer día del fin de semana en Dublín – guía completa

Todos sabemos que los viernes se trabaja y que, a no ser que haya puente, es difícil llegar a Dublín por la mañana. Así que planifica tu fin de semana en Dublín llegando un viernes por la tarde-noche. De esta manera podéis aprovechar para conocer su cultura y su animada vida nocturna, porque os aviso: Dublín cierra la mayoría de sus actividades (como la fábrica Guinness o la librería del Trinity College) a partir de las 18:00.

Eso sí, antes de cenar y descubrir sus pubs, podemos aprovechar para conocer la historia de algunos de sus lugares públicos más emblemáticos. ¿Nos acompañáis?

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The Spire o el Monumento de la Luz

Este monumento marca el punto central de Dublín y, como imaginaréis, está en una de sus calles principales. Mide 121 metros de altura y nació en medio de cierta polémica. Tras la Guerra de Independencia de Irlanda, una bomba destruyó el monumento de Nelson que había allí, dejando un agujero tan grande que el diámetro del Spire es de unos 3 metros en su base.

¡Mucho cuidado con mirar demasiado rato hacia arriba! Además de que os puede dar algo de tortícolis, puede que alguna gota os caiga en los ojos.

Por último, y no menos importante —y no porque mi madre haya sido cartera toda su vida— queremos destacar la oficina de correos que está justo al lado del Spire. Fue allí donde se proclamó la independencia de la República de Irlanda y todavía se pueden ver agujeros de bala en su fachada, vestigios del levantamiento de 1916.

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Ha’penny Bridge y el río Liffey

Si os preguntáis cuál es el río que cruza Dublín, se llama Liffey. Agarraos bien a las barandillas de este puente porque viene anécdota.

Un pobre armador de barcos tuvo que decidir si vender sus barcos o construir un puente para que su flota pudiera pasar, ya que se encontraba en muy mal estado. Por su propio beneficio y bolsillo, eligió construir el puente y, para financiarlo, cobró medio penique a todos los que quisieran cruzarlo, de ahí su nombre: Puente Ha’penny. Además, cuentan que la forma del puente se asemeja al canto de un medio penique. ¿Qué opináis?

Zona vikinga: Wood Quay

Una de nuestras zonas favoritas de la ciudad, llena de pequeñas historias que muchos locales conocen al detalle, ideal para quienes buscan aprovechar un fin de semana en Dublín cultural e histórico. Si miráis a vuestra derecha veréis unas casas muy curiosas: sus puertas están pintadas de diferentes colores.

Cuenta una leyenda que fue un acto de rebeldía contra Inglaterra. Tras la muerte del esposo de la reina Victoria, se ordenó pintar todas las puertas de negro en señal de luto, pero los irlandeses decidieron hacer justo lo contrario y pintarlas cada una de un color distinto.

Otra historia más oscura dice que un vecino que había bebido demasiado confundió su casa con la de al lado, provocando un terrible error. Desde entonces, cada vecino habría pintado su puerta de un color diferente para evitar confusiones.

¿Con qué historia os quedáis vosotros? Ahora acercaos al pequeño escenario de la plaza y probad a gritar un “¡HOLA!”. Puede que os llevéis una pequeña sorpresa… y alguna que otra risa. Os dejamos fotos de dónde tenéis que ir en concreto y colocaros.

Catedral de Christchurch

Una parada imprescindible en tu fin de semana en Dublín es la Christchurch Cathedral.

Es la catedral medieval más antigua de Dublín y, junto con la de San Patricio, una de las protestantes más importantes y bonitas de la ciudad, imprescindible para quienes visitan un fin de semana en Dublín. Fue construida en el año 1030 y estuvo dirigida por monjes agustinos hasta 1541, cuando pasó a formar parte de la archidiócesis de Dublín. Incluso si no queréis entrar, merece la pena verla por fuera.

Después de la visita, es el momento perfecto para relajarse y probar por fin esa cerveza irlandesa. Si buscáis ambiente auténtico, acercaos a Temple Bar, el barrio más famoso de la ciudad. Allí podréis escuchar música en directo y disfrutar de una pinta en lugares como Bad Bob’s, donde suele costar unos 7-8 €.

El nombre del barrio probablemente proviene de Sir William Temple, que construyó su mansión en esta zona. A lo largo del tiempo ha pasado por muchas etapas: desde barrio rojo hasta zona cultural, y hoy es uno de los lugares más animados y visitados de Dublín.

Temple Bar

No podéis acabar el día sin pasar por la calle más famosa de todo Dublín. Si tenéis sed ya sabéis que tienen pintas a puñados, en ese caso os recomendamos el pub Bad Bobs.

Qué ver en Dublín en un fin de semana - Temple Bar

Día 2 del fin de semana en Dublín

Dublín, o mejor dicho Irlanda, no sería lo mismo sin sus paisajes y acantilados. Por eso, aunque solo dispongáis de un fin de semana en Dublín, no podéis perderos la visita a uno de los mejores lugares cerca de Dublín para nosotros: Howth.

Excursión a Howth: acantilados cerca de Dublín

Se encuentra a tan solo media hora en DART desde el centro de la ciudad. ¿Qué es el DART?

El DART es el tren local y, aunque no lo creáis, es muy fácil de entender. Cerca del centro están las estaciones Tara Street o Connolly.

  • Tara Street: para nosotros, la parada de confianza si vais con prisas o con mucha gente, porque es más pequeña y sencilla de manejar. Si tenéis la tarjeta Leapcard, que explicamos en la entrada sobre cómo ir del aeropuerto al centro, no habrá problema: solo hay que pasar la tarjeta por el lector (como en el metro de Madrid) y las puertas se abrirán para entrar.
  • Si no disponéis de Leapcard, podéis comprar un ticket en las máquinas de la estación, pero os avisamos que es más caro, unos 4 euros.

Una vez con el ticket o la tarjeta, mirad en la pantalla desde qué andén sale el tren a Howth: puede ser el andén 1 (subiendo las escaleras de la izquierda) o el andén 2 (por las escaleras de la derecha). Solo queda esperar y subir.

La estación Connolly tiene más andenes y pantallas con los destinos antes de pasar la tarjeta. Es un poco más grande, así que os tocará andar un poco más, pero está muy bien señalizado.

Qué hacer en Howth

Al llegar, nuestra recomendación es coger el bus 6 o H3 en dirección al “Viewpoint of Cliffs”, donde comienza la ruta de senderismo. Desde allí podéis acercaros hasta el faro y volver por el mismo camino, o seguir la ruta hasta el final, que os llevará de nuevo al pueblo y a su playa de piedras.

Otra opción si no queréis usar el tren es el bus H1, que va directo desde el centro al inicio de la ruta. Eso sí, es un trayecto más largo (aproximadamente una hora) y depende del tráfico.

¿Por qué es imprescindible visitar Howth?

Este pintoresco pueblo costero ofrece unas vistas espectaculares de los acantilados y el famoso faro de Baily, que fue el último faro manual de Irlanda hasta su automatización en 1997.

Al terminar la ruta, os recomendamos pasear por el puerto (pier) y visitar el restaurante The Pier House — no para comer, sino para sentaros frente al puerto y saludar a las simpáticas focas que suelen estar allí. Siempre que hemos ido las hemos visto, ¡así que os deseamos la misma suerte!

También merece la pena visitar Howth Market, un pequeño mercado con mucho encanto y una gran variedad de comida a buen precio: fish and chips por unos 12 euros, pizza, burritos o crepes deliciosos. Si preferís llevar vuestra propia comida por alergias o gustos, tenéis mucho césped cerca para hacer un picnic si el día acompaña.

Fábrica Guinness

Tras disfrutar de las vistas y recargar fuerzas, os recomendamos pasar por la fábrica Guinness. No solo para probar su famosa cerveza, que está incluida en el precio de la entrada, sino para entender la historia de esta icónica fábrica y disfrutar de las mejores vistas de Dublín. Recordad que la última entrada es a las 17:45, y nosotros os aconsejamos coger esa para aprovechar al máximo el día.

Guinness Storehouse Dublin
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Dubh Linn Garden y Castillo de Dublín

Un lugar con vistas muy bonitas para sentarse y relajarse, que además tiene bastante historia. Dublín fue una ciudad vikinga y su nombre en gaélico significa “laguna negra”, nombre que se le daba a esta zona situada frente al castillo.

Hoy aquí se encuentra el Castillo de Dublín, donde se celebran recepciones oficiales e incluso visitas de estado, como la de la reina Isabel II. Aunque no recomendamos especialmente entrar, sí merece la pena verlo por fuera y pasear por la zona.

El castillo original sufrió un gran incendio en 1684 y tuvo que ser reconstruido. Bajo los jardines actuales todavía se conservan algunos restos del antiguo asentamiento vikingo y partes de la base de la torre del Registro. Si vais justos de tiempo, podéis dejar esta visita para otro día con más calma.

Temple Bar – joya para un fin de semana en Dublín

Después de tanto caminar y tras la cerveza en la fábrica, seguro que vuelve el hambre. Os recomendamos volver al barrio más famoso, Temple Bar, donde podéis cenar en sus bares típicos y disfrutar de la gastronomía local, o en algunas cadenas que, aunque sean cadenas, ¡están realmente buenas!

Día 3 del fin de semana en Dublín

El fin de semana ya comienza a pesar, por no hablar de que hay que hacer mochilas y recoger todo, así que a no ser que tengáis el vuelo super pronto, tenéis un poco de margen. 

Paseo por el río Liffey: historia y memoria de Dublín

El paseo por el río Liffey es perfecto para un fin de semana en Dublín cultural: destacando lugares con mucha historia.

Uno de ellos es el Jeanie Johnston Tall Ship, una réplica de un barco construido en Quebec que transportó a unos 2.500 emigrantes entre 1847 y 1855 hacia Norteamérica durante la Gran Hambruna. La réplica actual costó más de 14 millones de euros, se construyó en Kerry durante ocho años y hoy se encuentra junto a Custom House Quay.

Muy cerca está el Famine Memorial, un homenaje a las víctimas de la hambruna irlandesa del siglo XIX, representadas por esculturas de tamaño superior al real que recuerdan a los miles de emigrantes que partieron desde aquí hacia Estados Unidos.

En esta misma zona también destaca la Custom House, uno de los edificios georgianos más impresionantes de la ciudad. Fue construido en 1791 con un coste muy elevado para la época y, tras sufrir un gran incendio, hoy alberga el Departamento de Medio Ambiente irlandés.

Trinity College – visita obligatoria del fin de semana en Dublín

Volviendo al Trinity College, destacamos que es la universidad más antigua de Irlanda, creada en 1592 por la reina Isabel I, destacando grandes celebridades como Óscar Wilde. Para hablar de su librería nos tenemos que remontar al S.XVIII, con un total de 200.000 volúmenes aproximadamente y uno especialmente famoso del año 800, “Libro de Kells”. Además de ese magnífico libro destacan el Libro de Durrow y un gran arpa como símbolo nacional del país. 

Podéis reservar entradas desde las 8:30 hasta las 18, eso sí, cogerlas con tiempo que si no, vuelan. Nosotros recomendamos hacer la visita a primera hora de la mañana, ya que los planes que os proponemos luego… son más que interesantes! Las entradas nos parecen un poco caras, no os vamos a mentir, pero también nos parece, junto con la fábrica Guinness, una entrada obligatoria.

Estatua de Molly Malone

Después de esto no podéis perderos pasar a visitar la estatua de Molly Malone y disfrutar del encanto de sus calles. Esta famosa irlandesa nunca fue real, pero da nombre a una de las canciones más conocidas del país, llegando incluso a ser el himno no oficial. Esta canción habla sobre una mujer que vendía mejillones y berberechos y que acabó muriendo de una fiebre en plena calle.

Las lenguas de nuevo cuentan anécdotas y esta vez nos dicen que se la conocía como vendedora de día y prostituta por las noches, de ahí que la zona de los pechos de la escultura esté completamente desgastada y le falte color. Dicen que si le tocas los pechos volverás a Dublín. ¿Qué opináis?

“Arcada de la calle de George” o “George´s Street Arcade”

No podemos irnos del centro de Dublín sin recomendar alguna tienda para comprar recuerdos, que por lo menos a nosotros, nos encantan. Las principales tiendas se conocen como “Carrolls”, pero he de decir que a pesar de tener de todo, son un poco carillas, por lo que os recomendamos un mercado dónde además de encontrar precios más económicos, hacen referencia al mercado local. 

Y de aquí, prepararos porque no ha acabado el día. Si hace bueno, os recomendamos pasar por “SuperValue” (cerca de River Bar) que es un supermercado donde te hacen los bocatas al momento y tú puedes elegir los ingredientes que poner. Por 4-5 euros tendrás un bocata completo y una botella de agua fresquita.

Phoenix Park

Atentos, porque ponemos rumbo a uno de los lugares más conocidos de Dublín: el Phoenix Park. Es el sitio perfecto para desconectar y encontrar un poco de paz durante el fin de semana. Con más de 700 hectáreas, es uno de los parques urbanos más grandes de Europa. Fue creado en 1662 como reserva de ciervos y, aún hoy, es posible verlos paseando libremente por el parque.

Para llegar allí tenéis un montón de autobuses, nosotros siempre los miramos desde el Maps, para controlar el número, pero si queréis controlar la hora de paso mejor descargaros la app “TFI live”, ya que el maps siento deciros que muchas veces no os avisa si los buses son cancelados o retrasados. 

Antes de hablar de los ciervos, queremos dejar claro porqué están aquí y recordarnos dónde vamos. Este parque fue creado en 1662 con el objetivo de que esta manada de ciervos no fuera extinguida por los cazadores. Poco después se convirtió en un parque natural, pero no hay que olvidar que los primeros que estaban allí era ellos, y que darles comida a la que su cuerpo no está acostumbrado a comer o de la que no pueden disponer de manera natural, no es algo bueno para ellos, por lo que nosotros no somos partidarios de ofrecerles zanahorias.  No siempre están, pero cuándo veáis una manada de personas no dudéis en acercaros y respetarlos, porque seguro que ahí están. 

Catedral de San Patricio

La segunda catedral medieval de Dublín es hoy en día la más grande de Irlanda, construida en 1191 sobre un pozo sagrado y una iglesia celta, lo que ha conllevado a sufrir varias inundaciones debido a la humedad y a la falta de una cripta. 

Además de lo impresionante que resulta esta catedral por fuera, en su interior esconde un detalle muy curioso relacionado con la historia de Irlanda. En la llamada “puerta de la reconciliación”, situada en la zona norte, tuvo lugar un enfrentamiento entre dos familias. Una de ellas se refugió en la sala capitular por miedo a ser asesinada. Para poner fin al conflicto, la otra familia hizo un agujero en la puerta y ofreció la mano en señal de paz. De este gesto nace la expresión irlandesa “to chance your arm” (jugarse el brazo).

Y con esto acabamos nuestro fin de semana en Dublín, ¿Qué os ha parecido? Si os sabe a poco os dejamos este artículo con losimprescindibles de Dublín y este otro con los rincones y secretos ocultos de Dublín.

Consejos para visitar Dublín en un fin de semana

  • Reserva entradas como Guinness Storehouse o Trinity College con antelación.
  • Utiliza la Leap Card para ahorrar en transporte público.
  • Organiza el itinerario por zonas para no perder tiempo en desplazamientos.
  • Evita horas punta en Temple Bar si quieres disfrutarlo con más tranquilidad.
  • Consulta el clima antes de viajar, ya que puede cambiar rápidamente.

Preguntas frecuentes sobre Dublín

¿Cuántos días se necesitan para ver Dublín?
¿Merece la pena visitar Howth desde Dublín?
¿Cuánto cuesta visitar los principales atractivos de Dublín?
¿Cuál es la mejor época para visitar Dublín?
¿Es fácil moverse por Dublín?

Itinerario de fin de semana en Dublín


Aunque un fin de semana en Dublín puede parecer poco tiempo, con este itinerario de Dublín tendrás claro qué ver en Dublín en 2 días sin perderte lo esencial. Desde sus monumentos históricos hasta sus pubs más famosos y excursiones como Howth, esta guía está pensada para que aproveches cada momento al máximo y te lleves una experiencia completa de la ciudad.

No te olvides que después de 3 años viviendo allí tenemos un montón de información sobre Irlanda también. Muchas gracias por leernos y cualquier duda podéis escribirnos por Instagram!